Trucos para mejorar las esperas pescando

 

Si eres pesca-sub y te gusta practicar la pesca a la espera, este artículo te puede interesar para incrementar tus prestaciones.

En las épocas de invierno puedes considerar realizar un entrenamiento complementario para maximizar tus prestaciones relativo a técnica de la espera.

Como es evidente, la pesca a la espera conlleva una combinación entre apnea profunda y apnea estática en profundidad, a diferencia de la pesca en caída la cuál se lleva a cabo mucho más rápido ya que caemos directamente encima la presa o si vamos al agujero. La pesca a la espera se está llevando cada vez más al extremo y se alcanzan cotas de profundidad cada vez más altas. Esto entre otras cosas, también debido a la escasez de pescado, que nos obliga a buscar más profundo.

¿Cuando?

En invierno el agua suele estar entre 10 y 15 grados más fría que en verano lo cuál dificulta mucho una pesca en totales prestaciones. La apnea se hace más corta, se necesita llevar trajes más espesos y nos cuesta mucho más relajarnos. Se suelen hacer pescas a menos profundidad y más sencillas. De ahí que podemos encontrar alternativas fuera del mar para seguir practicando aspectos de la pesca sin perder capacidades físicas.

¿Dónde?

El entrenamiento en la piscina es la alternativa número uno al mar. Nos proporciona un medio acuático, aunque no podemos simular condiciones de profundidad, corrientes y oleajes, nos puede ser de gran ayuda para desarrollar entrenamientos que indirectamente nos serán de gran utilidad en condiciones de pesca a la espera. Una piscina de 25m es más que suficiente para niveles de iniciación, intermedios o incluso avanzados teniendo en cuenta que el desplazamiento es dinámico y no contamos con bajadas en peso variable (péndulos).

¿Cómo?

Una vez estamos en la piscina, podemos equiparnos con un traje ligero o incluso sin traje. Lo importante es comprobar la flotabilidad para lograr que sea neutra ya que estaremos trabajando en un margen de 1,5 – 2m de profundidad. Si es necesario se puede usar algo de lastre para rectificar en caso de que la flotabilidad sea positiva. Podemos previamente calentar mediante algunas series de apnea estática de modo progresivo y unos buenos estiramientos antes de empezar la sesión. El fin del entrenamiento es mejorar la espera pero del mismo modo, se puede mejorar también la técnica del aleteo lo cuál nos dará un plus de acuaticidad. Nuestros movimientos serán más pulidos con lo cuál optimizaremos nuestros esfuerzos y conservaremos más aire.

  La parte principal del entrenamiento (una vez hecho un calentamiento) se centrará en simular una situación de pesca a la espera. Usaremos la longitud de la piscina como profundidad de manera que haremos un desplazamiento dinámico hasta 25m. Una vez llegados a la pared contraria, ese será nuestro punto de espera. Una vez hecho la espera (apnea estática) nos dispondremos a regresar al punto de origen como si se tratase de volver a la superficie. Podemos montar una tabla a nuestra medida según el nivel que tengamos y los tiempos de recuperación que estamos acostumbrados a utilizar. Si una persona está acostumbrada a hacer esperas a 15m puede hacer la parada antes de llegar al final y trabajar de la misma manera.

Lo ideal es construir una tabla en que el tiempo de espera vaya en aumento de manera progresiva. Teniendo en cuenta que no hay que hacer esfuerzos de compensación ni tendremos los efectos de la presión, podemos ajustar los tiempos de espera a nuestras capacidades. También podemos jugar con las distancias ampliándolas y mantener un tiempo de espera igual si queremos enfocar más en la fatiga muscular del aleteo. Del mismo modo, el tiempo de recuperación, al tratarse de un entrenamiento en piscina (no hay riesgo de acumular nitrógeno) podemos bajarlo tras cada serie. En definitiva, hay varias maneras de proponer el entrenamiento según lo que queramos priorizar.

¡Importante!

Debemos tener en cuenta uno de los principales factores de todas las actividades de buceo a pulmón. A nivel de seguridad, nunca debemos forzar las esperas hasta llegar a tener contracciones diafragmáticas para evitar un posible síncope. Siempre podemos pedir a un socorrista o a nuestro compañero si vamos en grupo para que nos vigilen en caso de querer forzar un poco más allá del límite. Recordad, por encima de todo, seguridad. Buena pesca!

Categoría: Noticias

Publicado el: 12 abril, 2014